miércoles, 29 de mayo de 2013 | Ayleen Moshh
Vuelvo a sentir cosas que ya había sentido antes... dudas, pena, rabia, preguntas, conclusiones y teorías erroneas y no tanto, desconfianza.
Esa sensación de entregar todo, demasiado, e incluso más de lo que puedes entregar, y sentir que recibes muy poco, o casi nada a cambio, es, creo, un sentimiento egoísta, pero a la vez, siento que es algo que necesito, y por alguna razón, nunca puedo tener.
Estoy cansada de ilusionarme con la felicidad, con la plenitud, con los días alegres y los finales felices. Estoy casada de los dramas, de los problemas, peleas, cansada de la rutina, de pensar en como podría ser, y en lo que de verdad es, y decepcionarme.
Quiero que un día de estos se me devuelva todo el cariño y la paciencia que he entregado, quiero sentir que mis esfuerzos valen la pena, que mi cariño vale algo, que mi sufrimiento lo vale.
La verdad, es que quiero dejar de sentirme sola, en medio de toda la muchedumbre que me rodea, y el que quiera vivir sola, no tiene nada que ver.
Cuanto más puede soportar una persona ya bastante dañada? Cuanto más puede aguantar sin partirse en mil pedazos?
Tags: | 0 comentarios
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
